Un día más, sin nada que ofrecer, pensando en si seguir callando o gritar ¡¡No puedo más!!
Aguantando la marea de lo que viene sin rechistar, pero es verdad que no puedo aguantar más, me levanto, miro al frente y ¿dónde me encuentro?. Aturdida, enfadada, deseando poder disfrutar sin tan apenas hacerlo por las causas que me impiden hacerlo.
Un día más sin sonreír, un día más sin sentir, un día más sin poder decir libertad.
¿Cuánto hemos de aguantar por conservar algo? Muchísimo más de lo que siempre nos hemos imaginado, muchísimo más de lo que siempre decimos que lo haremos.
Duele y tapamos las heridas como si nada ocurriese, pero duele y no poco. Siempre dando la mano a los demás, siempre siendo la primera persona que mueve los hilos, la que se levanta y es capaz de manejar todo sola. Pero ha llegado el momento de ver la recompensa y nadie la ofrece, cada día más y más problemas, cada día más peros y al final en mala me convertirán, la que menos culpa de todo esto tiene, pero el vacío no lo podrán llenar en tan poco tiempo.
Parece que son incapaces de pensar ....
Gracias a la persona que siempre está a mi lado, que me sigue mimando y me sigo protegiendo en él, aunque yo no hable, aunque no diga nada, sabe perfectamente por lo que estoy pasando y si le hiciera caso ¡¡uff!!, mejor no pensarlo.
Sonrío por lo que espero, eso sí, por lo que voy a crear. Sonrío cuando me imagino lo que pasará. Pero me faltan fuerzas para disfrutar todo lo que debería de disfrutar.
martes, 21 de junio de 2011
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